¡Shabbat Shalom! Parashá D’varim

Porción de la Torá: D’varim (Palabras)
Lectura de la Torá: Deuteronomio 1:1-3:22
Lectura profética: Isaias 1:1-27

“Avanzando en los Propósitos del Señ-r”

Parashá D’varim

En la porción de la Torá de esta semana, HaShem ordena a los Hijos de Israel diciendo:

“…Basta ya de morar en este monte… Mira, yo he dado delante de ti la Tierra, ven y toma posesión de la Tierra…” Deuteronomio 1:6-8 (Seleccionado)

La montaña donde habitaban los Hijos de Israel era, por supuesto, el Monte Horeb (Monte Sinaí). Allí, HaShem se reveló de manera poderosa al pueblo. Este lugar también es conocido como la Montaña de Di-s. La gente se sintió segura allí y es significativo que HaShem le ordenó a la gente que abandonara este lugar. En otras palabras, los Hijos de Israel estaban más contentos de simplemente permanecer en el mismo lugar. Esto es paralelo a muchos creyentes que se sienten cómodos simplemente regocijándose en su salvación, escuchando el mensaje del Evangelio una y otra vez y nunca pasando de su experiencia de salvación. La salvación no es el medio para el fin, sino solo el comienzo del llamado de uno para ser un siervo del Mesías Yeshúa.

Este pasaje es simplemente un llamado para que Israel avance en los propósitos del Señ-r. Estos versículos deberían hacer que cada uno de nosotros nos preguntemos si estamos siguiendo la voluntad de Di-s o nos hemos estancado espiritualmente. A Israel se le dijo que se volviera y viajara para heredar la Tierra. Si uno lee con cuidado, la Tierra a la que se refiere este pasaje no es solo la Tierra de Canaán, sino también el Líbano y todo el camino hasta el gran río, el Éufrates. Esta es una enorme cantidad de tierra, y mucho más de lo que jamás habitó Israel. Algunos han argumentado que esta promesa de una gran cantidad de tierra solo se relaciona con el futuro, es decir, la era del Reino. Aunque esta promesa se cumplirá en el futuro, también fue posible hace 3,500 años. El problema es que Israel no actuó en toda la extensión de las promesas de Di-s.

Los creyentes en Yeshúa son igualmente culpables hoy. Basta pensar en los milagros que realizó Yeshúa. Eran estas grandes maravillas a las que se refería cuando dijo a sus seguidores:

“De cierto os digo, el que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; aun mayores que estas hará …”. Juan 14:12

Es importante darse cuenta de que Yeshúa no solo estaba hablando a Sus discípulos en ese día, sino a todos Sus seguidores a lo largo de los siglos. Yeshúa quiere usarnos a ti y a mí en formas mucho mayores de lo que podemos imaginar. La pregunta es si vamos a volvernos e ir en la dirección que el Espíritu Santo nos guíe y obedecerle, o si nunca vamos a pasar del consuelo de nuestra experiencia de salvación. Algunos de los comentaristas rabínicos hablan del Monte Sinaí como el pináculo de la espiritualidad de Israel (ver el comentario de Rashi de Exodo 20:15 ). Si Rashi tiene razón, entonces lo más triste es que el comienzo fue el mejor que alcanzó Israel. Lo mismo se puede decir de muchos creyentes, ya que lo más cerca que se acercan a Di-s es el día en que fueron salvos.

Cuando HaShem le ordenó a la gente “que giraran y siguieran adelante”, implica la necesidad de hacer un cambio significativo. Demasiados creyentes están fallando en avanzar y tomar posesión del ministerio que Yeshúa tiene para ellos. No dejes que la altura de tu vida espiritual quede atrás; sal y recibe lo que Di-s te ha llamado a lograr con la vida que Él compró con Su sangre.

¡Shabbat Shalom! Parashá Masei

Porción de la Torá: Masei

Lectura de la Torá: Números 33:1-36:13

La porción de la Torá de esta semana comienza resumiendo los viajes de los Hijos de Israel desde el Éxodo hasta que Di-s los colocó para cruzar el río Jordán a fin de tomar posesión de su herencia. Durante estos cuarenta años, Di-s no se agradó de la falta de fidelidad que mostraron los Hijos de Israel. De hecho, Pablo escribe con respecto a los israelitas,

“Pero de muchos de ellos no se agradó Di-s, porque fueron muertos en el desierto.” 1 Corintios 10:5

¿Dónde estaba la gracia de Di-s? Su gracia se vio en cómo se manifestó una y otra vez a la gente. Su gracia se vio en las numerosas veces que perdonó a la gente. El problema no era la falta de la gracia de Di-s, sino la falta de voluntad de los Hijos de Israel para responder a Su gracia. El no hacerlo conducirá ciertamente a la muerte, una muerte enraizada en el juicio del Señ-r. Pablo relata el período cuando los Hijos de Israel estaban en el desierto como un ejemplo para los creyentes de no errar y explotar la gracia de Yeshúa. La evidencia de que uno realmente ha recibido la gracia de Di-s son los frutos del arrepentimiento que se manifiestan después de que una persona se salva. Es importante recalcar que tales frutos no son los que salvan, sino simplemente algunas de las señales que acompañan una verdadera experiencia de salvación.

En la Parashá de esta semana se le ordena a Israel expulsar de la Tierra a aquellos que residían allí anteriormente. Parece una declaración dura para que la haga un Di-s misericordioso. ¿Qué pasa con la justicia y la misericordia y las normas internacionales de derecho? ¡El Di-s soberano puede dar la Tierra de Israel a quien Él elija! El Señ-r no solo ordena expulsar a los cananeos, sino que también advierte cómo será si los hijos de Israel no lo hacen.

 “Y si no despojáis a los habitantes de la Tierra de delante de vosotros; acontecerá que los que queden de ellos (serán) por alfileres en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados y os afligirán acerca de la Tierra en que moráis. Y será tal como pensé hacer con ellos, así lo haré contigo”, Numeros 33:55-56

Creo que estos versículos dan una perspectiva interesante de cómo uno debe ver el conflicto del Medio Oriente hoy.

¡Shabbat Shalom! Parashá Matot

Porción de la Torá: Matot

Lectura de la Torá: Números 30:2-32:42

“Recuerda lo Espiritual”

La mayoría de la gente tiende a enfatizar lo incorrecto. La gente de hoy y la gente de hace 3,500 años pensaban de manera muy similar; de hecho, las personas no han cambiado en absoluto con el paso del tiempo. Todos tendemos a enfatizar lo físico y olvidamos lo espiritual. En la porción de la Torá de esta semana, los Hijos de Israel fueron victoriosos sobre sus enemigos y tenían una gran cantidad de botín de los enemigos para demostrarlo.

No fue el pueblo el que pensó: Debemos dar una ofrenda al Señ-r porque la batalla le pertenece a Él”; más bien, no fue hasta que se le ordenó al pueblo dar una ofrenda que se les ocurrió hacerlo. Después de completar el tributo al Señ-r, sucedió una gran cosa. Los comandantes sobre mil soldados se sintieron movidos a traer una ofrenda al Señ-r, no porque tuvieran que hacerlo, sino porque querían reconocer a Di-s y expresarle su gratitud.

Es significativo que no ofrecieron sacrificio de algún animal, sino que cada líder dio una ofrenda de oro.

Y ofreceremos en ofrenda al Señ-r, cada hombre lo que halle, un vaso de oro, una ajorca o brazalete, un anillo, un zarcillo y una hebilla; para expiar nuestras almas ante el Señ-r.” Numeros 31:50

Estos líderes demostraron que reconocer a Di-s y considerar su condición espiritual ante Él era mucho más importante que tener estas cosas valiosas de oro en su poder. Este es un excelente ejemplo para nosotros. Con demasiada frecuencia invertimos nuestro tiempo, pensamientos y recursos en aquellas cosas que mejoran nuestros aspectos físicos, en lugar de considerar nuestra condición espiritual. Quizás fueron los líderes sobre mil soldados quienes se comportaron de esta manera porque entendieron la gran responsabilidad que tenían y sabían que su condición espiritual impactaría en sus pensamientos y acciones que a su vez tendrían gran relevancia para aquellos a quienes comandaban.

A medida que uno comprende la responsabilidad que Di-s le ha dado sobre los demás, debe volverse más sensible a lo que está sucediendo espiritualmente en su vida. Si eres padre o madre, si tienes un negocio que emplea a otros, si las personas te admiran o si tienes algún grado de influencia sobre otras personas, entonces con mayor razón debes reflexionar a menudo sobre tu condición espiritual y establecer dejen las cosas mundanas y acérquense al Di-s vivo, Yeshúa HaMashiaj.

¡Shabbat Shalom! Parashá Pinjás

Porción de la Torá: Pinjás

Lectura de la Torá: Numeros 25:10-30:1

“¿Eres celoso de las cosas de Di-s?”

¿Eres celoso de las cosas que son importantes para el Señ-r ? En la porción de la Torá de esta semana, uno lee acerca de Pinjás, un hombre que se preocupaba por los mismos asuntos por los que Di-s se preocupaba. El resultado de su celo fue que mató a dos personas que estaban a punto de cometer un acto de idolatría. Ciertamente, no estoy sugiriendo que hoy nos corresponde a nosotros tomar tal acción. Es necesario recordar que esto ocurrió dentro del campamento de los Hijos de Israel, cuando hubo una clara revelación de que tal acto era en acto con un castigo de muerte. Además, parece que Pinjás solo hizo lo que el Señ-r estaba por hacer y alivió a un mayor número de personas que morirían. Dejando a un lado el acto de Pinjás, centrémonos en uno de los resultados de su celo. Uno lee que Di-s le dio a él, Su Pacto de Paz (Numeros 25:12). ¿Cuál es el significado de esta declaración?

La palabra hebrea para pacto se relaciona con cuatro conceptos:

  1. Relación
  2. Convenio
  3. Pureza
  4. Bendición

No hay duda del pasaje de que Di-s estaba obrando en la vida de Pinjás. Fue precisamente el celo de Pinjás lo que dio evidencia de que el Señ-r estaba presente dentro de él. En otras palabras, su acto demostró que no solo sabía que Di-s existía, sino también lo que le importaba a Di-s. Este es el resultado de tener una relación con el Señ-r. Para que una relación crezca, debe haber parámetros para esta relación. Estos parámetros están definidos solo por Di-s. Por lo tanto, el acuerdo entre el Señ-r y Pinjás no es un acuerdo negociado, sino uno al que Pinjás se rindió, porque conocer a Di-s es reconocer que Él siempre sabe lo que es mejor.

Cuando uno afirma la verdad de Di-s y aplica esta verdad a su vida, tiene una influencia purificadora. En el libro de Juan, el Espíritu Santo es llamado el Espíritu de la Verdad (ver Juan 16:13). Es Él, el Espíritu Santo, Quien tiene una influencia purificadora en la vida del creyente. Cuando estas tres cosas son parte de la vida de uno: una relación con Di-s, un acuerdo con Di-s con respecto a Su verdad y cuando uno está siendo purificado por el Espíritu Santo, entonces uno está en posición de encontrar bendición.

No hay que perder de vista que numerosas personas presenciaron el mismo acto que presenció Pinjá, pero sólo él respondió. Algunos eruditos señalan que las cosas con las que el Señ-r recompensó a Pinjás eran realmente las que ya él poseía. Realmente era más una cuestión de que Di-s los reconociera públicamente ante la gente.

De nuevo, te pregunto “¿Eres celoso de las cosas de Di-s”? Muchos de los Hijos de Israel podrían haber respondido que sí en ese día, pero es significativo que solo uno fuera verdaderamente celoso de una manera que agradaba al Señ-r. Piénsalo seriamente antes de responder.

¡Shabbat Shalom! Parashá Balac

Parashá Balac

Porción de la Torá: Balac

Lectura de la Torá: Números 22:2-25:9

“En busca de Di-s”

Hay varias formas de definir la espiritualidad, una de las cuales es la búsqueda de Di-s. La persona que tiene una fe genuina en el Señ-r querrá conocerlo y experimentarlo cada vez más. De esto se trata la teología. Recuerdo que en el seminario uno de los primeros cursos que tuve fue teología sistemática, donde nos enfocamos en los atributos de Di-s. Uno de los versículos que se estudió fue del libro de Hebreos que informa al lector que es imposible que Di-s mienta (Hebreos 6:18). En la porción de la Torá de esta semana, uno encuentra un versículo que enseña lo mismo:

“Di-s no es hombre para que mienta, ni humano para que se arrepienta, ¿lo que Él ha dicho no lo hará Él y lo que Él habló no lo establecerá Él? Números 23:19

Recientemente, tuve una discusión con una persona que no creía que la Biblia no tuviera errores. Ofreció este versículo como un texto de prueba de que las Escrituras se contradicen. Correctamente señala que en muchos lugares la Biblia dice que Di-s cedió. Por ejemplo, en el libro de Jonás se lee:

“Y Dios vio sus obras, que se habían arrepentido del mal camino y Dios se arrepintió del mal que les había dicho que les hicieran, pero no lo hizo”. Jonás 3:10

¿No es esto una clara contradicción? Algunas traducciones pueden traducir el verbo de manera diferente, pero la persona que me señaló esto se complació en señalar que la misma palabra hebrea aparece en ambos textos. Este es un ejemplo de cuando un poco de conocimiento es algo malo. Sí , la misma raíz hebrea está en ambos textos, sin embargo, no es la misma construcción verbal. El verbo hebreo es mucho más complejo y tiene siete raíces diferentes. Lo que es único sobre el texto de Números es que es una raíz Hitpael (la mayoría de los textos de gramática tienen Hithpael). La raíz verbal básica נחם  aparece 108 veces en la Biblia hebrea, pero la forma Hitpael התנחם  solo aparece siete veces. De estas siete ocurrencias, cuatro de ellas tienen al Señ-r como tema.

Es importante notar que la raíz verbal básica נחם  puede tener dos significados. El primero es encontrar consuelo y el segundo es ceder en el sentido de hacer un cambio. Cada vez que la Biblia hebrea declara que Di-s se arrepiente, como en Jonás 3:10, el cambio nunca es para Su beneficio, sino para el hombre. También es importante tener en cuenta que siempre se trata de un retorno a lo que Di-s tenía originalmente la intención de hacer. En el caso del pueblo de Nínive, el Señ-r no los creó para destruirlos. Más bien, como toda la humanidad, la voluntad de Di-s es que uno se vuelva de sus malos caminos y encuentre la misericordia y el perdón de Di-s.

En nuestro pasaje de Números 23:19, Hitpael no se usa para implicar un cambio que hace Di-s, sino más bien una acción de acuerdo con Su carácter, que le brinda consuelo. La idea de consuelo aquí es simplemente que Di-s defiende Su justicia. Di-s haciendo un cambio o comportándose de una manera que no está de acuerdo con Su carácter no se encuentra en las Escrituras. Veamos un versículo que ilustra este concepto.

“Porque el SEÑ-R juzgará a su pueblo, y concerniendo sus siervos se consolará, porque verá que están vendidos, que no hay quien se detenga ni quede.” Deuteronomio 32:36

Este versículo está declarando que cuando Sus siervos han sido vendidos o traicionados por todos y no hay quien se detenga para ayudarlos o quien quede para ayudarlos; que Di-s se moverá para ayudarlos y colocar Su justo juicio sobre la situación. Él es consolado por Su acción de que Él no se quedó de brazos cruzados y no respondió.

También cuando uno lee en Ezequiel 5:13, aprende que el Señor encuentra consuelo cuando castiga a los impíos con Su ira. Tenga en cuenta que esto no implica un cambio en el carácter de Di-s o en lo que Él había declarado previamente. Finalmente, en el Salmo 135:14 uno encuentra una declaración muy similar a Deuteronomio 32:36, afirmando que Di-s encontrará consuelo cuando juzgue a Sus siervos. En este pasaje el texto contrasta a Sus siervos con los impíos. Por lo tanto, cuando el verbo hebreo que estamos estudiando se usa en relación con el Señ-r, implica un elemento de consuelo que Di-s recibe cuando actúa de acuerdo con Su naturaleza y con Su voluntad, o un cambio a lo que Él tenía. originalmente pretendía hacer. El verbo nunca implica un cambio en una declaración de Di-s que represente una distorsión de la palabra o una mentira. Es por esto que el escritor de Hebreos declara:

“Que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Di-s mienta; fuerte consuelo tenemos los que hemos buscado refugio para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.” Hebreos 6:18