¡Shabbat Shalom! Parashá Jol HaMoed Sukkot

Porción de la Torá: Jol HaMoed Sukkot

Lectura de la Torá: Exodo 33:12-34:26

Lectura Profética: Ezequiel 38:18-39:16

Lectura Maftir: Numeros 29:17-22

Parashá Jol HaMoed Sukkot

“Dependencia de HaShem ”

Aunque la Fiesta de los Cabañas o Tabernáculos tiene muchos aspectos, uno de los principales es demostrar la dependencia de HaShem. Esta fue la principal lección que Di-s quería enseñar al pueblo durante los cuarenta años en el desierto. Estaba muy claro que la generación incrédula murió en el desierto y solo aquellos que confiaron en el Di-s redentor entraron a la Tierra Prometida. Cuando Israel no demostró esta fe y dependencia de Di-s, el pueblo se exilió. A pesar de lo que algunos enseñan hoy, el exilio no acabó con la relación de Israel con HaShem; más bien fue con el propósito de sanar esta relación y madurar a Israel para convertirse en fieles servidores de Di-s.

Un capítulo muy crítico en el Nuevo Pacto es Juan 6. Este capítulo contiene algunas de las enseñanzas más difíciles de Yeshúa – el tipo de enseñanzas que requieren una gran cantidad de fe y dependencia en Di-s. No es una coincidencia que en esta sección Yeshúa habló sobre el tiempo de Israel en el desierto. Yeshúa enseñó sobre el Maná y cómo sin el Israel no habría sobrevivido. Yeshúa se compara a Sí mismo con este Maná y que de la misma manera que era absolutamente necesario participar del Maná para vivir, así también uno debe recibir a Yeshúa para encontrar la vida en el Reino.

Es muy significativo que en este capítulo cuando Yeshúa habla acerca de recibirlo, Él dice,

‘ Amén, amén te digo, si no comen la carne del Hijo del Hombre y beben Su sangre, no tienen vida en ustedes.” Juan 6:53

Por favor noten el énfasis en la palabra comer. Esta no es la palabra bíblica común para comer; más bien, se relaciona más con un animal que come. Según la cultura judía, comer es más en relación con el compañerismo, mientras que los animales comen por la necesidad de sobrevivir. Yeshúa escogió esta palabra bíblica para enseñar que sin recibirlo a Él uno no sobrevivirá espiritualmente (o físicamente).

Los Hijos de Israel observaron la Fiesta de las Cabañas (Tabernáculos) para recordar su dependencia de Di-s. ¿Por qué no celebrar este Festival recordando el Verdadero Maná, el Pan de Vida, Yeshúa el Mesías y nuestra absoluta necesidad de confiar en Él; y depender de Él para todas las cosas?

¡Shabbat Shalom! Parashá Ha’Azinu

Porción de la Torá: Ha’Azinu (¡Escucha!)

Lectura de la Torá: Deuteronomio 32:1-32:52

Lectura Profética: 2 Samuel 22:1-51

Parashá Ha’Azinu

“La fidelidad de HaShem para defender a su pueblo”

Similar a la lectura de la Torá, la Haftará contiene una canción. En esta canción que escribió el Rey David, se recuerda la fidelidad de HaShem para defender a Su pueblo. En esta sección, David alaba a HaShem no solo ante sus hermanos sino también ante las naciones.

Por tanto, te alabaré HaShem entre los gentiles y cantaré a Tu nombre”.  – 2 Samuel 22:50

Es importante prestar mucha atención a la palabra que casi todas las traducciones traducen como “entre”. Esta palabra puede traducirse mejor por la palabra “con”. La palabra “entre” puede llevar un pensamiento como “antes” o “delante de”. El contexto del versículo encaja mejor traduciéndolo con la palabra “con”, lo que significa que David no solo está alabando a Di-s como un testimonio para las naciones, sino que en realidad las está guiando en la adoración.

Algunos eruditos señalan que, por el contexto, los enemigos son las naciones sobre las cuales HaShem ha dado la victoria. Esto parece más razonable; sin embargo, la frase que aparece en los versículos 45 y 46, que habla de los enemigos de David, es diferente de la palabra que aparece en el versículo 50. La mayoría de los traductores traducen esta frase como “extranjeros”. No me gusta esta traducción porque implica que Di-s castiga a estas personas no solo por su desobediencia, sino también por su origen étnico, algo que sabemos que el Di-s de Israel no haría.

Es muy interesante que la sección concluye con la frase,

Torre de abundante salvación es Su Rey, y hace bondad a Su Ungido, a David y a Su descendencia para siempre.” II Samuel 22:51

Este versículo tiene tintes mesiánicos, primero el versículo habla del Rey (Mesías) como una Torre de salvación abundante. Esta frase la traduje como “abundante salvación” cuando en el hebreo solo aparece la palabra salvación. ¿Por qué agregar la palabra “abundante”? Lo hacemos porque la palabra “salvación” está en plural en hebreo. Segundo, aunque la mayoría de las traducciones escriben “Él es una torre de salvación para Su Rey”, el hecho es que la palabra “a”, no aparece en el texto, ni tampoco la frase “Él es”. Por lo tanto, es correcto traducir la oración “Una torre de abundante salvación es Su Rey”, en lugar de “… a Su Rey”.

Finalmente, cuando se menciona a David, es importante recordar que frecuentemente el nombre David en realidad se refiere al “Hijo de David” como en el Mesías. Este es el caso aquí porque David es el autor de la canción y sería extraño que se dirigiera a sí mismo por su nombre. La frase “y a su simiente para siempre” obviamente es mesiánica ya que el término “simiente” está relacionado con el Pacto Abrahámico. En este contexto está hablando de los hijos de Abraham que son los recipientes de la bondad eterna del Di-s Viviente.

Esta canción contiene muchas promesas que consuelan al creyente en tiempos de angustia y le recuerdan que al final venceremos y estaremos alabando a HaShem y Su Ungido.

¡Shabbat Shalom! Parashá Vaiélei

Porción de la Torá: Vaiélei (Y él fue)
Lectura de la Torá: Deuteronomio 31:1-30
Lectura profética: Oseas 14:2-10, Joel 2:11-27, Miqueas 7:18-20

Parashá Vaiélei

“Teme a HaShem, Dale a Él Prioridad”

En la porción de la Torá de esta semana, Moisés anima al pueblo por última vez. Sabe que a la edad de 120 años su muerte está cerca. Como siempre, los pensamientos de Moisés no son para sí mismo, sino para el pueblo que Di-s encomendó a su liderazgo. Él ofrece algunos consejos sabios a la gente diciendo:

“Sé fuerte y valiente, no los temas ni los estimes, porque el Señ-r tu Di-s es el que va contigo. Él no te dejará ni te desamparará”. Deut. 31:6

Este consejo se da al pueblo poco antes de que Israel cruzara el Jordán para tomar posesión de la tierra que HaShem les había prometido. De este pasaje aprendemos una verdad importante: solo porque Di-s nos prometa algo, eso no significa que podamos simplemente sentarnos y recibirlo. Debemos responder a Su palabra de manera apropiada. ¿Qué es lo que revela este versículo acerca de nuestra respuesta ante Di-s?

En primer lugar, Moisés nos manda a “Sé fuerte y valiente”. Esta frase implica que debemos utilizar los recursos que Di-s nos ha proporcionado y hacerlo con confianza. La Escritura es muy clara en que Di-s proveerá para nuestras necesidades. No necesariamente nuestros deseos, sino lo que necesitamos para cumplir Su voluntad. El valor que necesitamos es seguir adelante, seguros de que aunque a veces no veamos Su provisión, o no nos sintamos fuertes, Di-s ciertamente nos suplirá en el momento crítico. Cuando Moisés dice “no temáis”, lo que quiere decir es que no os concentréis en el obstáculo / enemigo, sino en la tarea que tenéis entre manos. La palabra “miedo” en hebreo a menudo tiene un significado de prioridad. Por lo tanto, Moisés está diciendo “no permitan que nada tenga prioridad sobre Di-s”. Es cuando prestamos nuestra atención a los obstáculos que enfrentamos en la vida y les permitimos apartarnos de las instrucciones de nuestro Señ-r que comenzamos a encaminarnos hacia la derrota.

La siguiente frase es más reveladora. Moisés dice “no los estimes (al enemigo)”. La palabra significa tener sentimientos de admiración por. En este contexto, Moisés está advirtiendo al pueblo que no piense que las personas en la tierra de la que Di-s quiere que tomen posesión son mejores, más fuertes o están en una mejor posición que los israelitas. Una vez más, es parte de la naturaleza humana pensar que nuestros enemigos tienen una ventaja sobre nosotros. Muchas personas luchan con la confianza en sí mismas y con tener una imagen adecuada de sí mismas y, por lo tanto, a menudo se sienten inferiores a los demás. Incluso si este es el caso, que el enemigo es más numeroso, mejor equipado y realmente tiene “la sartén por el mango”, nunca los estimes y digas: “Oh, me gustaría estar en sus zapatos”. ¿Por qué no deberíamos sentirnos así si tienen una ventaja física sobre nosotros?

Porque hay una cosa que tiene el creyente que el enemigo no tiene. Moisés revela esto en la siguiente frase cuando dice: “Porque el Señ-r tu Di-s es el que va contigo”. El hecho de que HaShem esté con nosotros significa que si estamos haciendo lo que Él nos ha asignado, Su influencia eclipsará todas las posibles ventajas que el enemigo tiene sobre nosotros. Moisés concluye recordándole al pueblo la fidelidad de HaShem y dice: “Él No te dejará ni te desamparará”. En esta frase uno aprende que Di-s no será descuidado con Su pueblo. La palabra implica dejar caer. No una caída en un intento voluntario de dejar ir o soltar, sino más bien una especie de accidente. Los seres humanos dejan caer cosas todo el tiempo. Tendemos a ser descuidados y este descuido muchas veces es la causa de los accidentes. No es así con Di-s. Él siempre está atento a su pueblo y las promesas que hace. Mientras que tú y yo podemos ser olvidadizos o permitirnos ser desviados por las cosas de la vida, Di-s no es susceptible a tales cosas. Moisés está afirmando con fuerza que Di-s no será descuidado con Su pueblo ni nos dejará voluntariamente.

Podemos depender de Él siempre para hacer las cosas que Él ha dicho. Con esto en mente, ¿qué tipo de personas debemos ser? Personas que lo estiman, que le dan prioridad total sobre nuestro ser. Debemos avanzar con Él hacia los desafíos que nos presenta con un gozo que nos permita compartir Su victoria. Estas verdades son las que hicieron que Juan dijera en el libro de Apocalipsis que somos más que vencedores en el Mesías.

Shabbat Shalom! Parashá Nitzavim

Porción de la Torá: Nitzavim (De pie)

Lectura de la Torá: Deuteronomio 29:9-30:20

Lectura Profética: Isaias 61:10-63:9

Parashá Nitzavim

“La Provisión de HaShem para la Obediencia a Su Voluntad”

Esta lectura de la Torá siempre precede a la festividad de Rosh HaShannah. Aunque el nombre bíblico de la festividad es (Yom Teruah) el “día del sonar” o “memorial del sonar”, los sabios de antaño le dieron un nuevo nombre a la festividad para enfatizar lo que el sonido del Shofar le recuerda al oyente, es decir, la provisión de HaShem. Porque es a través de esta provisión que Su pueblo puede tener la victoria. Aunque la victoria tiene muchos aspectos, uno es obedecer la palabra de Di-s. Al final del parashá de esta semana, Moisés escribe:

Este mandamiento que os ordeno hoy no os es demasiado maravilloso ni demasiado lejano de vosotros. ¿No está en los cielos diciendo quién subirá por nosotros hacia los cielos y lo tomará por nosotros para que lo oigamos y lo hagamos? ¿Tampoco es al otro lado del mar diciendo quién cruzará por nosotros al otro lado y lo llevará por nosotros para que lo oigamos y lo hagamos? Porque está muy cerca de ti esta palabra en tu boca y en tu corazón para hacerla.” Deuteronomio 30:11-14

Si bien la Torá está disponible para la humanidad, no significa que uno pueda cumplir la palabra de Di-s en su condición natural. Más bien uno necesita cambiar. Es precisamente la provisión de Di-s primero del Mesías y luego del Espíritu Santo lo que permite al creyente obedecer la voluntad de HaShem. No es coincidencia que el Shofar se escuchara no solo en la entrega de la Torá, sino también en la entrega del Espíritu Santo; y el Shofar también sonará cuando el Mesías venga a recoger a los creyentes vivos y muertos y les proporcione un cuerpo nuevo que les permita manifestar su victoria sobre la muerte y el pecado.

¡Shabbat Shalom y Feliz Rosh HaShannah; también conocido como Yom Teruah!

¡Shabbat Shalom! Parashá Ki Tavó

Porción de la Torá: Ki Tavó (Cuando vengas)

Lectura de la Torá: Deuteronomio 26:1-29:8

Lectura Profética: Isaias 60:1-22

Parashá Ki Tavó

El Mesías: La Luz del Mundo

La lectura profética de esta semana comienza con las palabras: “¡Levántate, resplandece! Porque ha venido tu luz. Este pasaje debe entenderse como de naturaleza mesiánica. No es sólo la Gloria de Di-s la que regresa, sino la venida del mismo Mesías para establecer el Reino. Es importante notar que la iluminación del Reino no solo impactará a la nación judía, sino que también traerá un gran cambio entre todas las naciones,

“Andarán las naciones a tu luz…” Isaias 60:3

Existe un debate entre los eruditos acerca de a quién se refiere la frase “a tu luz”. Algunos creen que es el pueblo judío el que se verá tan impactado por la redención que traerá el Mesías, que será en este momento que Israel cumplirá su llamado a ser una “luz para las naciones”. Otros eruditos creen que es el Mesías mismo. La confusión sobre este versículo puede estar basada en el simple hecho de que existe una relación tan cercana entre Yeshúa e Israel que es difícil distinguir entre los dos.

Con respecto a los creyentes de hoy, somos llamados el Cuerpo del Mesías, por lo tanto, como resultado de la obra redentora del Mesías Yeshúa, debe haber tal intimidad entre el creyente y Yeshúa, que su vida se esconda en el Mesías. Proféticamente muchas de las cosas que HaShem le ordenó a Israel que hiciera, en realidad fue el Mesías quien las cumplió. Dentro del libro de Isaías está el concepto del “Siervo Sufriente”. Muchos de estos pasajes apuntan a Yeshúa, pero algunos apuntan al pueblo judío. Muchas veces no es una situación de este o este otro, pero la interpretación adecuada se relaciona con ambas. Mientras que otras veces uno debe ser dogmático y afirmar que un pasaje del “Siervo Sufriente” le habla solo a uno de ellos. Si uno estudia el contexto y presta atención a las pistas dentro del pasaje dado, no es difícil discernir la intención de la profecía.

Al regresar a nuestro estudio de la Luz, uno debe recordar esas hermosas palabras del Mesías Yeshúa, quien dijo:

“Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo”. Juan 9:5

Y el hecho de que Yeshúa dijo a Sus discípulos,

“Vosotros sois la luz del mundo…” Mateo 5:14

¿Cuál es la conclusión? La conclusión es que cuando el creyente camina por el mismo camino que Yeshúa deseando servirle, sufrirá. Y es cuando el creyente sufre por su servicio, que él será la luz, que iluminará para otros la Gloria de Di-s y atraerá a otros al Mesías.

¡Levántate y resplandece porque ha llegado tu luz!